En cuanto al detonante de un linchamiento, los robos y
agresiones directas contra personas o por accidentes automovilísticos se encuentran
en primer lugar, suman 82 por ciento de los casos.
También esto ha cambiado. En la primera década del siglo
XXI (2000- 2009) los linchamientos se desataban por agresiones a la integridad
física en un 45 por ciento de los casos, en los últimos años, en cambio, la
mayoría ocurren por agravios contra bienes y servicios, 64 por ciento.








