martes, 13 de diciembre de 2011

Amedi, Capítulo Oaxaca, rinde su primer informe

Blanca Padilla*
 
A un año de reiniciar actividades, la Presidencia y el Consejo Directivo del Capítulo Oaxaca de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi), rinden su primer informe de actividades.

Este acto se desarrollará en el marco del décimo aniversario de la Amedi y ante la presencia de Aleida Calleja, presidenta a nivel nacional de esta asociación dedicada a promover el derecho a la información, la transparencia, la libertad de expresión y la rendición responsable de cuentas.

“Nada nos obliga a rendir un informe público. Sin embargo, consideramos que las asociaciones civiles deberían, por voluntad y congruencia, transparentar y rendir cuentas de lo que hacen, para qué y cómo lo hacen; ello contribuiría en gran medida para consolidar y fortalecer la democracia en México”  puntualizó Magdalena López, presidenta del Capítulo Oaxaca de la Amedi.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Vivir, una forma de leer

Blanca Padilla

En los últimos días todo mundo recomienda  en el país la lectura como una actividad ineludible. Sin embargo, enfocan esta forma de adquirir conocimientos únicamente en los libros; cuando, en realidad, estamos leyendo desde que nacemos o antes quizá. 

Desde el primer instante en el que exponemos nuestros sentidos a este mundo comenzamos a tener lecturas de él, con distinto ánimo, con diferentes herramientas, pero todos nos vamos formando gracias a estas lecturas que entre más diversas hacen más rico nuestro conocimiento y más amplio nuestro criterio.

martes, 6 de diciembre de 2011

El promotor de senilitos

Guillermo Fárber
 
Como asesor he cometido muchos errores; no el de creer  que en verdad me pagan por dar consejos. En el directorio telefónico y en los registros estadísticos mis datos van a dar al casillero de firmas de servicios profesionales, pero en el medio sabemos bien que nuestro negocio es otro, bastante menos definido, que nace, crece, se reproduce y muere todos los días de modos imprevisibles. Como un cultivo de bacterias. De nosotros se espera que seamos, no necesariamente en este orden, parteros, alimentadores, verdugos y enterradores de proyectos. Y como partero profesional, no suelo sorprenderme ante acercamientos a primera vista extravagantes, como el de aquella mañana de julio.