Ante la situación de guerra vivida en buena parte
de México durante los últimos seis años, en 2010, mientras cubría la sección de
Cultura para un diario oaxaqueño, al
entrevistar a los artistas locales, radicados o visitantes, insistí en hacerles una pregunta:
¿qué puede hacerse desde el arte para mantener la paz o para lograrla?
La respuesta que entonces me dio el pintor de bodegones James
Willy me pareció valiosísima, pero poco o nada pertinente para acompañar la
nota sobre su obra y exposición en ciernes. La guardé. Hoy en cambio, me parece apropiado
recordarla.
El también doctor en música me relató una anécdota del reconocido
músico argentino Daniel Barenboim, quien de acuerdo con Willy, ha demostrado con sus acciones lo
que el arte puede hacer por la paz, por superar el estado de psicosis que se
vive a nivel mundial.





